Mallorquí

Mallorca apócrifa


¿Era Jaime I hijo de su padre?



Pedro II de Aragón
Pedro II de Aragón.
Jaime I de Aragón
Jaime I de Aragón.

Estos son retratos hechos muchos años después de su muerte, así que no intentéis buscar parecidos. Sin embargo en la crónica de Bernat Desclot (historiador medieval catalán) hay una descripción detallada de Jaime I.
"Jaime fue el más bello hombre del mundo, era mayor que otro hombre un palmo, y era muy bien formado y entero de todos sus miembros, tenía una cara grande y roja y flamenca, y la nariz larga y muy derecha, y gran boca y bien hecha, y grandes dientes y muy blancos que parecían perlas, y los ojos negros, y los cabellos rubios, parecido a hilo de oro, y grandes hombros, y largo cuerpo y delgado, y brazos gruesos y bien hechos, y bellas manos, y largos dedos, y los muslos gruesos y bien hechos, y las piernas largas y derechas y gruesas por sus medidas, y los pies largos y bien hechos y delicadamente calzados." Crónica de Bernat Desclot. Capítulo XII


La concepción de Jaime I está envuelta en la leyenda. Su padre, Pedro II de Aragón, no quería yacer con su esposa, María de Montpellier, lo cual preocupaba a todos por la falta de heredero. De manera que desde Montpellier urdieron una estratagema para engañar al Rey y conseguir que yaciera con la Reina.

Pedro II tenía fama de impulsivo, bebedor y mujeriego, era lo que se conoce vulgarmente como un, "vividor follador". Cuando el rey se encontraba en Tales, cerca de Montpellier, para visitar a una de sus amantes, fue convencido de trasladarse a otra localidad donde la Reina era, con el engaño de que allí lo esperaba su amante.

Mientras tanto la Reina y sus vasallos preparaban la trampa. Una vez el Rey estuviera en la alcoba con su supuesta amante, que en realidad sería la Reina. En la puerta de la alcoba se apostarían, como dice Ramón Muntaner (historiador y caballero catalán) en su crónica:
" doce cónsules, y entre caballeros y otros ciudadanos tendremos otros diez de los mejores de Montpellier y de su baronía, y estará allí la reina Doña María, con doce dueñas de las más honradas de Montpellier y con doce doncellas; e irá con nosotros ante el dicho señor Rey y vendrán con nosotros dos notarios, los mejores de Montpellier, y el oficial del Obispo, y dos canónibos, y cuatro buenos religiosos; y cada hombre y cada dueña o doncella traerá en la mano un cirio, el cual encenderán cuando la dicha reina Doña María entre en la cámara con el señor Rey. Y a la puerta de la dicha cámara estarán todos juntos hasta el amanecer" Diario ABC. Cultura.

Se llevó a la amante a la cámara del rey. Una de las condiciones que puso la supuesta amante era que no hubiera luz para no ser vista por nadie. De manera que cuando el rey estaba en su alcoba, y seguramente medio borracho, entró la amante en la penumbra. Y en esta noche loca fue engendrado el futuro Jaime I.

Al amanecer entraron todos en la cámara y pidieron al rey que reconociera a la mujer que dormía a su lado. La cara del rey debió de ser todo un poema, primero al ver entrar a toda esta gente en la alcoba donde él era con su amante, y después al descubrir que su amante era en realidad la reina. Si la reina hubiera tenido un teléfono móvil, podría haber hecho un 'selfie' de ella y de segundo plano la cara de estúpido del rey. Hubiera sido 'top trending' en toda la Corona de Aragón y el resto de Europa.

El rey no tuvo otra que reconocer a la reina y rogar porque el propósito de los nobles, tener un heredero, se cumpliera.
Pero el cabreo del rey debió de ser mayúsculo, aquel mismo día cogió su caballo y salió de la ciudad. 9 meses después nació su hijo, el futuro Jaime I. Pedro II no vió a su hijo hasta que éste cumplió 2 años, y cuando tenía 3 años lo envió bajo la tutela de Simón de Monfort, ya que se pactó el casamiento de Jaime con la hija del señor de Monfort, Amicia. Para lo cual sería recluido en el castillo de Cascasona hasta que cumpliera 18 años.
Como veis, el rey no parecía sentir un especial cariño por su hijo, ¿quizás sospechaba algo?

Como hemos dicho anteriormente, Pedro II de Aragón era un "vividor follador". Sus borrecheras y correrías por las alcobas de diferentes damiselas eran habituales. Sin embargo, aparte de Jaime I, no se le conoce ningún otro hijo legítimo o ilegítimo. Muy al contrario que su supuesto hijo Jaime, que fue dejando su semillita allá por donde fue.



Pedro II de Aragón Jaime I de Aragón


Hijos legítimos con:

María de Montpellier
- Jaime I de Aragón (1208 - 1276)

Hijos ilegítimos
- Ninguno documentado, o yo no he encontrado


Hijos legítimos con:

Leonor de Castilla
- Alfonso (1222 - 1260)

Violante de Hungría
- Violante (1236 - 1301)
- Constanza (1238 - 1275)
- Pedro III de Aragón (1240 - 1285)
- Jaime II de Mallorca (1243 - 1311)
- Fernando (1245 - 1250)
- Sancha (1246 - 1275)
- María (1247 - 1267)
- Isabel (1248 - 1271)
- Sancho (1250 - 1275)


Hijos ilegítimos con:

Teresa Gil de Vidauere
- Jaime de Jérica (? - 1285)
- Pedro de Ayerbe (? - 1318)

Elvira Sarroca
- Jaime Sarroca (? - 1289)
- Pedro del Rey (? - 1308)

Blanca de Antillón
- Fernán Sánchez (1240 - 1275)

Berenguela Fernández
- Pedro Fernández (1249 - 1299)





De manera que tenemos a Pedro II, un mujeriego empedernido, según palabras de su propio hijo (era hom de fembres). Que pese a sus numerosas relaciones sexuales, no tiene más hijo que Jaime, engendrado en una noche loca, en que probablemente el rey iba borracho.
La indiferencia que parece sentir hacia su hijo es evidente. No ve a Jaime hasta que este tiene 2 años, y con solo 3 años, lo deja bajo la tutela de Simón de Monfort.
2 años después, cuando Jaime tiene 5 años, Pedro II de Aragón entra en guerra con Simón de Monfort, pese a que su hijo se encuentra en poder del señor de Monfort.

En la mañana de la batalla de Muret, Pedro asiste a misa. La noche anterior la pasó de juerga con una damisela, y está tan borracho que han de ponerle una silla porque no se aguanta en pie.
En un momento de la batalla, Pedro ve como Simón de Monfort huye junto con algunos de sus caballeros. Sube a su caballo y sale en su persecución, pero lo ha hecho tan rápido que sus caballeros no le pueden seguir, cuando alcanza al señor de Monfort y los suyos, es rodeado y muerto. Al llegar sus caballeros solo pueden recoger su cadáver.

"E lo rey que aço hac entes pres ses armes e munta a cavall, e comença a correr apres d'ells. E no foren pus de vint cavallers ab ell, quels altres no eren encara aconseguits ni aparellats tantost. El rey era molt bon cavaller e coratjos e era molt be encavalcat; si quels altres cavallers no podien tant correr com ell; si quel rey fo molt avançat de tota sa companya; e consegui aquells que fogien, si quels fo molt prop. E aquells regiraren se e conegueren que aquest era lo rey."
Crónica de Bernat Desclot, Capítulo VI.
Hay al menos otra versión de lo ocurrido, con un extraño intercambio de armaduras, donde el rey es muerto en un enfrentamiento directo con los caballeros de Simón de Monfort. La crónica de Desclot es posterior, así que debió conecer esa versión, sin embargo lo que él nos relata es diferente, y quizás más cercano a la realidad.


Podemos preguntarnos si este es el acto de un padre desesperado, que sabe que si Simón de Monfort consigue escapar, la vida de su hijo correrá peligro. O es la acción de un estúpido impulsivo.

Como hemos dicho, Pedro II nunca pareció sentir un especial cariño por su hijo. No lo ve hasta que éste tiene 2 años y poco tiempo después lo recluye en el castillo del señor de Monfort, con quien más tarde entrará en batalla. Y teniendo en cuenta sus repetidos intentos de anular su matrimonio con María de Montpellier, algo a lo que el Papa se negó. Quizás la suerte de su hijo era algo que le importaba muy poco, incluso podía ser un obstaculo más para que el Papa finalmente le concediera la anulación.

Sabiendo del carácter mujeriego de Pedro II y con la única descendencia de Jaime, engendrado de la relación de una sola noche. Parece más que dudoso que Jaime I fuera hijo de Pedro II. Su supuesto padre no le tenía mucho aprecio, por decirlo de alguna manera, y después de la muerte de su padre, sus tios paternos tampoco mostraron ningún cariño por su sobrino, bien al contrario. Tuvo un intento de asesinato cuando aún era bebé, y durante su infancia soportó el desprecio de su familia paterna, incluso fue secuestrado por los suyos.
En la edad media, las gentes eran bastante ignorantes y fácilmente manipulables, pero no eran tontas. Un mujeriego empedernido, al que no se le conoce más hijo, legítimo o ilegítimo que Jaime, y que además es concevido en la relación de una sola noche. Que la reina dijera que había sido voluntad de Dios, puedes creertelo o no, pero sospecho que su familia paterna tenía dudas más que razonables.

Lo que sus tíos proponían es que Jaime quedara con las posesiones de su madre en Montpellier, y que ellos se repartirían la Corona de Aragón.

Afortunadamente sus tíos no consiguieron su propósito, y Jaime I se convirtió en uno de los grandes reyes de la historia.


El Retorno del Rey

En la crónica de Bernat Desclot hay un famoso pasaje donde Alí, un nativo mallorquín, habla con Jaime I cuando éste está en la isla de Pantaleu, en Sant Elm.

E quant fo exit de la mar, vench devant lo rey, e agenollas a ell, e saludal en son lati. El rey feu li donar vestidures, e puix demanali del feyt de la terra e del rey serray. El Serray dix li:
"Senyor, sapies per cert que aquesta terra es tua e a ton manament. Que ma mare me prega em dix que yo que y vengues e que t'ho digues; car ella es savia fembra e ha conegut en la sua art d'astronomia que aquesta terra deus tu conquerir."
Crónica de Bernat Desclot, Capítulo XXXV.

Y cuando salió del mar, vino delante del rey, y se arrodilló ante él, y le saludó en su latín. El rey le hizo dar vestimenta, y después le preguntó por los hechos de la tierra y del rey sarraceno. El sarraceno le dijo:
"Señor, sepas por cierto que esta tierra es tuya y a tu mando. Que mi madre me pide me dijo que yo viniera y te lo dijese; ya que ella es sabia mujer y ha conocido en su arte de astronomía (hoy lo llamaríamos astrología, que no es lo mismo), que esta tierra tu debes conquistar."


Algunos historiadores describen este pasaje como un adorno que utiliza Desclot para dar a entender que Jaume I estaba destinado a conquistar Mallorca. Aunque lo del arte de astronomía si parece un adorno de Bernat Desclot, si indagamos más, si estudiamos todo lo que envuelve al personaje, descubriremos algo muy interesante.
La mayoría de historiadores se han centrado en la herencia paterna de Jaime I, pero si profundizamos en su herencia materna descubriremos que María de Montpellier, madre de Jaime, era hija de Eudoxia Comnena, en aquel tiempo se pensó, equivocadamente, que Eudoxia era hija de Manuel I Comneno, Emperador de Bizancio, cuando en realidad era su sobrina.

Sin embargo para la madre de Alí, María era le heredera del Imperio Bizantino, y su hijo Jaime su legítimo sucesor.
Os preguntaréis, ¿Y que tiene que ver el Imperio Bizantino en esta historia?

Cuando cae el Imperio Romano, en el siglo V, la Península Ibérica pasa a convertirse en Reino Godo, mientras que Baleares, primero pasa por un periodo de dominación de los vándalos y desde el siglo VI forma parte del Imperio Bizantino, hasta la llegada de los musulmanes, en el siglo X.
De manera que para la madre de Alí, el rey legítimo de Mallorca había vuelto, la llegada de Jaime I a Mallorca significaba, el Retorno del Rey.

Teniendo en cuenta la muy dudosa paternidad de Pedro II, podríamos decir, que el rey legítimo de Baleares gobierna sobre Aragón y Cataluña, y pocos años más tarde gobernará sobre Valencia.